La Umbría

Estreno absoluto TEATRO CUYAS de Las Palmas de Gran Canaria: 25 de noviembre de 2022.

COMPAÑÍA
Cyrano Producciones / Danza contemporánea

DIRECCIÓN
Quino Falero

REPARTO
Abian Hernández, Andrea Pérez, Alejandro Déniz, Cora Panizza, Estefanía Ruiz, Juan León, Marta Oramas y Sara López

COMPOSICIÓN MUSICAL
Laura Vega

COREOGRAFÍA
Vanesa Medina

SINOPSIS
Alonso Quesada (1886-1925) fue un gran enamorado del teatro, se relacionó con el arte escénico, no sólo como autor sino también como actor.
El simbolismo francés, Ibsen, Valle-Inclán, fueron fuentes propicias para el poeta que ya había usado recursos teatrales tanto en su poesía como en su prosa, pero es en La Umbría, poema dramático en tres jornadas, donde se vuelca plenamente con el arte dramático.
A través del movimiento y la música, este espectáculo de danza contemporánea retrata la enfermedad, el miedo, la muerte y sus fantasmas en un drama que transcurre en La Umbría, la vieja mansión de la familia Linares, en el marco de una isla atlántica durante la segunda década del siglo XX. La pieza muestra el profundo antagonismo entre las distintas capas sociales representado en la dicotomía salud-enfermedad. La belleza poética de la palabra se traduce en la plástica del cuerpo y la verdad del juego escénico en una propuesta que agita la emoción del espectador a través de una historia conmovedora.

PALABRAS DEL DIRECTOR QUINO FALERO
En el título de la obra, Quesada establece, para mí, la clave que me hizo volar en la creación de este proyecto: Poema dramático.
Sólo la poesía puede ser el vehículo adecuado para mostrar el arte y sus símbolos, y sólo así puede la palabra conjugarse con las otras artes del espectáculo. Pero muchas veces, la palabra, incluso la palabra más poética, traiciona los impulsos del escritor, no por su aspecto material significante, que puede ser origen de sugerencias de música y sonido, sino por su significado conceptual limitador. Sin embargo, la música y la danza, privadas de lo conceptual, pueden conservar la magia de la pieza simbolista, por eso, tanto la música como la danza, tienen en esta puesta en escena un lugar imprescindible para su representación. Había que convertir en música el sentimiento de Quesada y la situación de sus personajes, la música ayuda a sublimar la poesía que el autor transmite en sus acotaciones y a la que alude de forma explícita en muchísimas ocasiones: los cantos de los boyeros, de las aguadoras, de los labradores, etc. Un espectáculo de danza contemporánea donde también habita la palabra. La música, la danza y el resto de los lenguajes escénicos crean ambientes de ensueño y de misterio que son los recursos más relevantes del espectáculo.

 

Presentación del proyecto
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